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Cómo preparar el contenido antes de empezar tu proyecto web

Lo que más demora una web no es el diseño ni el código: es el contenido. Una guía práctica para tener textos, fotos y datos listos antes de arrancar.

Por Mariano Brandolini · · 4 min de lectura

Te va a sorprender, pero en la mayoría de los proyectos web lo que más demora no es el diseño ni la programación. Es esperar los textos, las fotos y los datos del negocio. Una web que podría estar lista en pocas semanas se estira meses porque falta “esa foto del equipo” o “el texto de servicios”.

La buena noticia: si preparás el contenido antes de arrancar, el proyecto va más rápido, sale mejor y muchas veces cuesta menos. Te dejamos una guía para hacerlo.

Por qué el contenido va primero

El diseño se construye alrededor del contenido. Si el diseñador no sabe cuántos servicios tenés, si hay testimonios o qué fotos existen, diseña con textos de relleno. Después, cuando llega el contenido real, no entra, sobra o no tiene sentido, y hay que rehacer partes.

Con el contenido en la mano desde el principio, cada sección se diseña a la medida de lo que realmente vas a mostrar.

1. Definí a quién le hablás

Antes de escribir una línea, respondé:

  • ¿Quién es tu cliente ideal? ¿Particulares, empresas, un rubro en particular?
  • ¿Qué problema tiene cuando te busca?
  • ¿Qué dudas o miedos tiene antes de contratar?
  • ¿Qué querés que haga cuando entre a tu web? ¿Llamar, escribir por WhatsApp, pedir presupuesto?

Estas respuestas guían todo lo demás.

2. Hacé la lista de páginas

Armá un índice simple de las secciones que imaginás. Para un negocio de servicios, lo típico es:

  • Inicio: un resumen que lleve a la acción. Te contamos qué incluir en qué necesita una home que convierte.
  • Servicios: idealmente una página por cada servicio importante.
  • Sobre nosotros: quiénes son, desde cuándo y por qué confiar.
  • Trabajos o casos: ejemplos reales.
  • Contacto: todas las formas de comunicarse.

Esa lista también sirve para pedir presupuesto con precisión, como contamos en cuánto cuesta una página web.

3. Escribí los textos (aunque no sean perfectos)

No hace falta escribir como un redactor profesional. Hace falta que la información sea correcta y completa. Algunos consejos:

  • Escribí como hablás con un cliente. Si le decís “hacemos instalaciones eléctricas en casas y locales”, escribilo así, no “brindamos soluciones eléctricas integrales”.
  • Por cada servicio, contá: qué es, para quién es, cómo es el proceso, cuánto tarda y qué diferencia tu forma de hacerlo.
  • Usá las palabras que usa tu cliente. Si la gente busca “arreglo de techos”, no lo llames “impermeabilización de cubiertas” en todos lados.
  • Juntá las preguntas frecuentes. Revisá tu WhatsApp: las preguntas que más te hacen son oro para la web.

Después, el equipo que arme el sitio puede pulir los textos, ordenarlos y optimizarlos para Google. Pero la información de base solo la tenés vos.

4. Conseguí fotos reales

Las fotos de bancos de imágenes se reconocen enseguida y no generan confianza. Lo que mejor funciona:

  • Fotos del equipo, aunque sean sacadas con un buen celular y con luz natural.
  • Fotos de trabajos terminados, y si podés, del antes y después.
  • Tu local, tus herramientas o tu lugar de trabajo.
  • Tu logo en buena calidad, si es posible en formato vectorial (SVG, AI o PDF).

Un consejo práctico: sacá las fotos en horizontal y con luz de día. No te preocupes por el peso: optimizarlas para la web es parte de nuestro trabajo, y es clave para que el sitio cargue rápido, como explicamos en velocidad web.

5. Reuní las pruebas de confianza

  • Reseñas de clientes, con permiso para usarlas.
  • Logos de empresas con las que trabajaste.
  • Certificaciones, matrículas o premios.
  • Números concretos: años de trabajo, proyectos realizados.

6. Juntá los datos y los accesos

Parece obvio, pero suele demorar:

  • Nombre exacto del negocio, dirección, zona de cobertura, horarios, teléfono, WhatsApp y email.
  • Links a tus redes sociales.
  • Acceso al dominio, si ya tenés uno, y a la ficha de Google Business Profile.
  • Si tenés una web anterior, los accesos al hosting.

Una carpeta compartida y listo

Organizá todo en una carpeta compartida (Google Drive sirve perfecto), con una subcarpeta por página. Así nadie pierde un archivo en una cadena de WhatsApp.

¿Y si no tengo tiempo para todo esto?

Es normal. Podés empezar con lo mínimo (los datos, la lista de servicios y algunas fotos) y completar el resto con ayuda. En Balboa Web te acompañamos en este paso: te pasamos una guía con preguntas concretas y ordenamos la información con vos. Mirá nuestros servicios o escribinos para empezar.